1. Parque Nacional de Timanfaya
Si hay un lugar que representa la esencia volcánica de Lanzarote es Timanfaya. Sus paisajes de lava negra, volcanes y tonalidades rojizas parecen sacados de otro planeta.
El Parque Nacional nació de las grandes erupciones que transformaron buena parte del suroeste de la isla durante el siglo XVIII. La visita a las Montañas del Fuego permite contemplar este paisaje y conocer la actividad geotérmica que todavía existe bajo la superficie.







